Potes, la joya del corazón del valle de Liébana

Potes, la joya del corazón del valle de Liébana

El pintoresco pueblecito de Potes, conocido también con el sobrenombre de “La Villa de los Puentes”, este sobrenombre se debe a que es en Potes donde confluyes los dos ríos de Liébana, el río Deva y su afluente Quiviesa.

Potes es una de las maravillas rurales de España, se encuentra en Cantabria, ubicado en el corazón del Valle de Liébana, ejerce como la capital de la región desde la edad media y es declarado bien de interés cultural en su conjunto desde el pasado año 1983.

Una fusión de la edad media y actual

Pasear por las calles de Potes es trasladarse directamente a la edad media, sus estrechas y angostas calles, junto con sus pintorescas casas y como telón de fondo los Picos de Europa, hacen de Potes una preciosa estampa que se quedará grabada en su memoria.

Entre los lugares de interés de la localidad, podemos encontrar entre sus casas la Torre de Orejón de la Lama, construida en el siglo XV, hoy en día se encuentra reformada y es utilizada para exposiciones de interés cultural.

El río Quiviesa atraviesa la localidad por lo que para pasar al otro lado de la población pueden hacerlo por dos puentes, el llamado Puente de la Cárcel y el Puente de San Cayetano, siendo este último el de mayor interés.

El puente de San Cayetano fue construido en el siglo XV y su estructura de un solo ojo circular y perfil de lomo de asno, un puente muy característico de la edad medieval.

El puente de San Cayetano junto con las orillas del río Quiviesa hacen que este sea uno de los lugares más tranquilos y pintorescos de este pequeño pueblo de Potes.

Otra de las edificaciones más importantes y a la vez más emblemática de Potes y de toda Cantabria en general, es la Torre del Infantado.

La Torre del Infantado data del pasado siglo XIV, y fue fuertemente disputada por las familias nobles que dominaban la región.

Torre del Infantado

Su construcción se atribuye a la familia de la Lama, perteneció al hijo de Alfonso XI y hermano del rey Enrique II, Tello. Mas adelante, en el siglo XVI hubo una gran disputa donde al final quedo en manos del marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza, posteriormente fue posesión de los Duques de Osuna quienes finalmente la vendieron en el año 1868.

Hoy en día la Torre del Infantado pertenece al ayuntamiento de Potes y es utilizada como un centro de exposiciones.

En Potes también se puede encontrar varios edificios religiosos, las dos dedicadas a San Vicente.

La más antigua de ellas se construyó en el siglo XIV, pero tuvo varias modificaciones hasta el siglo XVIII, por lo que se mezcla los estilos gótico, renacentista y barroco. En la actualidad la iglesia de San Vicente antigua se utiliza como oficina de turismo y de información al peregrino.

Por último, en las afueras de Potes, se encuentra el monasterio de Santo Toribio de Liébana, que alberga en su interior obras de Beato de Liébana y una reliquia de Lignum Crucis, en este caso es el mayor trozo conocido de la cruz donde murió Jesucristo.

Potes es para comérselo

Otra de los puntos relevantes de este pueblecito de Cantabria es, al igual que en toda la comarca, su gastronomía.

En Potes puedes encontrar muchos sitios para degustar sus platos típicos, ya que cuenta con un gran número de restaurantes ubicados en las calles y plazas de toda la localidad.

El plato más conocido, también podemos decir que es “el plato estrella”, sin ninguna duda es el cocido lebaniego.

Cocido lebaniego

El cocido lebaniego es elaborado con productos de como su nombre indica, del Valle de Liébana, patatas, repollo, productos de matanza, carne de ternera, relleno y garbanzos, no es una comida muy ligera como puedes imaginar, pero merece muchísimo la pena probar este plato.

Si no eres de platos de cuchara, también encontraras asadores por la zona, ya que se suele consumir la carne de vacuno, es otro imprescindible en su gastronomía, aunque también puedes encontrar carne de jabalí, venado o del lechazo de las montañas de Liébana.

Del mar Cantábrico las deliciosas almejas a la marinera, la merluza en salsa verde o las rabas, que son los calamares a la romana que todos conocemos.

Pero si quieres pescado que sea de la localidad es la trucha y el salmón proveniente del río Deva.

Y para terminar y hacer bien la digestión, un chupito del rico orujo de Liébana.

Este encantador pueblecito es ideal para desconectar de todo y entrar en contacto con la naturaleza.

Jesús Pérez

Redactor del blog oficial de Pikabillete.com, me encanta viajar a lugares más remotos, visitar monumentos, pasear por calles antiguas y sentir el aroma fundiendose con el viento que me rodea.

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